miércoles, 30 de mayo de 2018

El Sistema Yoga

Capítulo 1 
PRESUPUESTOS PSICOLÓGICOS

Para comenzar es necesario aclarar ciertas ideas falsas en relación con el Yoga que prevalecen especialmente entre algunos sectores de Occidente. El Yoga no es magia ni hazaña de ninguna clase, física ni mental. El Yoga está basado en una sana filosofía y una profunda psicología. Es un proceso educacional por medio del cual la mente humana se entrena para volverse más y más natural y a alejarse de las innaturales condiciones de vida. El Yoga tiene un particular interés en la psicología y, como un estudio del Yo, trasciende tanto la psicología general como la anormal y lo conduce a uno a un nivel de vida súper normal. En Yoga nos estudiamos a nosotros mismos, mientras que en las escuelas nos piden estudiar objetos. En el sistema yoga no se requiere el estudio de cosas, sino el estudio de la estructura misma del estudiante, porque lo conocido no es totalmente independiente de quien conoce.

¿Cómo conocemos las cosas? Hay un proceso misterioso por el cual llegamos a conocer el mundo, y la vida es una actividad del tal conocimiento. Un estudio de la mente es un estudio de sus relaciones con las cosas. La instrucción ‘Conócete a ti mismo’, implica que cuando nos conocemos, conocemos todas las cosas relacionadas con nosotros mismos, es decir, conocemos el universo. En este estudio debemos preceder siempre de lo inferior a lo superior, sin apuros y sin incitar las emociones.

El mundo es la primera experiencia de que somos conscientes. Hay ciertos procesos que se llevan a cabo en la mente, por medio de los cuales llegamos a conocer la existencia del mundo. Hay sensaciones, percepciones y cogniciones que caen bajo lo que se conoce como ‘percepción directa’ o ‘conocimiento directo’ (pratyaksha) a través de las cuales el mundo se conoce, se evalúa y se juzga, con el propósito de establecer relaciones. Estas relaciones constituyen nuestra vida social.

La estimulación de los sentidos ocurre por la vibración que procede de un objeto exterior. Se da en dos formas: (1) Por la presencia misma del objeto y, (2) por los rayos de luz, el sonido, etc., que emanan del objeto y que afectan la retina de los ojos, el tímpano de los oídos, o los otros sentidos. Tenemos cinco sentidos de conocimiento y a través de ellos recibimos toda la información relacionada con el mundo. Si los cinco sentidos no actuaran, no podríamos saber en absoluto que hay un mundo. Por esta razón vivimos en un mundo sensible. Nos volvemos activos cuando la estimulación sensorial es producida por vibraciones recibidas de fuera. La actividad sensorial estimula la mente a través del sistema nervioso, el cual conecta los sentidos con la mente por medio del prana o energía vital. Podemos comparar estos nervios con cables eléctricos, a través de los cuales fluye el prana. Los pranas no son los nervios, así como la electricidad no son los cables. El prana es una vibración interna que conecta los sentidos con la mente. Las sensaciones, por lo tanto, hacen a la mente activa, y la mente comienza a sentir que hay algo afuera. Esto puede llamarse percepción indeterminada, donde la mente tiene una conciencia del objeto, pero sin ninguna característica especial. Cuando la percepción deviene más clara, se convierte en percepción determinada. Esta percepción mental normalmente se llama cognición.

Más allá de la mente hay otra facultad mental llamada intelecto. Éste juzga si una cosa es buena o mala, necesaria o innecesaria, de esta o aquella clase, etc. Decide sobre el valor de un objeto, si este juicio es positivo o negativo, moral, estético o religioso. Uno evalúa su situación en relación con el objeto. Algunos psicólogos sostienen que la mente es un instrumento en las manos del intelecto. Manas es la palabra Sánscrita para mente, la cual se considera como el karana o instrumento, mientras que buddhi es la palabra Sánscrita para intelecto, el cual es el karata o hacedor. El intelecto juzga lo que conoce la mente y decide la naturaleza de la acción que, dadas las circunstancias, debe seguirse respecto del objeto.

El intelecto está asociado con otro concepto interior llamado ahamkara o ego. ‘Aham’ significa ‘Yo’, y ‘kara’ es aquello que manifiesta, revela o afirma. Hay algo en nosotros que afirma ‘Yo soy’. Esta afirmación es ego. No es necesaria la lógica para probar el ego, porque no probamos nuestra propia existencia. Esta es una afirmación que no requiere evidencia puesto que toda lógica procede de ella. El ego es inseparable de la intelección individual, como el fuego de su calor. El intelecto y el ego existen inextricablemente, y la intelección humana es la función del ego humano. Las funciones del ego son de diferentes tipos, y estas funciones forman la materia de la psicología.

Hay ciertas maneras en las cuales los instrumentos psicológicos comienzan a funcionar en relación con los objetos. El ego, el intelecto y la mente, desempeñan las funciones de señalar, entender y pensar los objetos. También existe un cuarto elemento llamado chitta, el cual no es fácilmente traducible. Se considera generalmente como su equivalente el término ‘subconsciencia’. Aquello que está en la base de la mente consciente y que retiene la memoria, etc., es chitta o la mente subconsciente. Sin embargo, la chitta en psicología yoga incluye también lo que se conoce como el inconsciente en psicoanálisis. Todo este aparato funcional tomado en conjunto es la psique o antahkarana, el instrumento interno. El órgano interno funciona de varias formas y el yoga está interesado en un completo estudio de estas funciones, porque los métodos del yoga finalmente tienen el propósito de dar un paso serio con relación a todas esas funciones psíquicas.

Ahora, ¿cómo funciona el órgano interno? La psique produce cinco reacciones respecto del mundo exterior, algunas de ellas positivas, otras negativas. Esos son los temas de la psicología general.

Hay cinco modos en los cuales el antahkarana se presenta en el desarrollo de sus funciones en la vida normal. Estos modos se llaman pramana, viparyaya, vikalpa, nidra y smriti.

Pramana o conocimiento correcto, es conciencia de las cosas tal como son. Es la principal materia de los estudios de lógica. Percepción, inferencia y testimonio verbal son las tres primeras formas de conocimiento correcto. Algunos agregan la comparación, la presunción y la no aprehensión, a las vías usuales del conocimiento correcto. ¿Cómo sabemos que un objeto está frente de nosotros? Adquirimos ese conocimiento a través del contacto sensorial directo. Esto es percepción. Cuando vemos aguas fangosas en un río, suponemos que debe haber habido lluvias arriba en las montañas. Este conocimiento lo logramos por inferencia. Las palabras de otros, en quienes confiamos, también nos comunican conocimiento verdadero, como por ejemplo, cuando creemos que hay un elefante en las cercanías de la ciudad, al escucharlo de un amigo confiable, aunque nosotros no lo hayamos visto realmente. Todos estos métodos juntos forman lo que se llama pramana o prueba directa de conocimiento confiable. 

Viparyaya es percepción incorrecta, creer equivocadamente una cosa por otra, como cuando en el crepúsculo vemos una cuerda larga, y generalmente la tomamos por una serpiente, o creer que una vara recta, sumergida en el agua, es curva. Cuando percibimos cualquier cosa que no corresponde con los hechos, la mente está en el modo de entendimiento erróneo.

Vikalpa es duda. Cuando, por ejemplo, no tenemos certeza de si una cosa que estamos viendo es una persona o un poste, de si algo se mueve o no, no siendo clara la percepción, o cuando estamos en cualquier estado dudoso de pensamiento, se dice que estamos en vikalpa.

Nidra es dormir, la cual puede considerarse una condición negativa, una extracción de la mente de toda actividad. No obstante, dormir es una condición psicológica, porque aunque no está conectada positivamente con los objetos del mundo, representa una latencia de las impresiones, así como de las posibilidades del pensamiento objetivo. Nidra es el sueño de antahkarana.

Smriti es memoria, el recuerdo de eventos pasados. La retención en la conciencia de las impresiones de experiencias sufridas previamente.

Todas las funciones del órgano interno pueden ubicarse bajo uno u otro de éstos procesos, y materia de la psicología general, es una elaboración de estas formas humanas de pensamiento, entendimiento, voluntad o sentimiento. Sin embargo, esto no significa que tengamos solo cinco clases de pensamiento, sino que todos los cientos de pensamientos de la mente se pueden reducir a estos cinco grupos de función. El sistema yoga hace un estudio minucioso de esa estructura interna del hombre, y la proyecta en su relación con el universo.


sábado, 19 de mayo de 2018

RESEÑA BIOGRÁFICA DE SWAMI KRISHNANANDA

El Reverendo Sri Swami Krishnanandaji Maharaj, nació el 25 de Abril de 1922, y fue llamado Subbaraya. Fue el mayor de cinco hijos de una familia Brahmin altamente religiosa y ortodoxa, bien versada en el idioma Sánscrito, lengua que tuvo profunda influencia en el chico. Recibió su educación en Puttur (Distrito Sur Kanara, estado de Karnataka), y fue el primero en todas las materias. No satisfecho con lo aprendido en el salón de clases, el joven Subbaraya estudió seriamente por su cuenta el Sánscrito y otras escrituras, con la ayuda del Amara-Kosa. Siendo aún niño, estudió y memorizó todo el Bhagavad Gita, y la forma sencilla como lo hizo fue no desayunar ni aun almorzar, hasta que memorizara un número determinado de versículos. Así, en cuestión de meses, Subbaraya memorizó todo el Gita y lo recitaba completo todos los días. Tal era su ansia por estudiar las Escrituras. Habiendo leído en el Srimad Bhagavata que el Señor Narayana vivía en la sagrada Badrinath Dham, abrigó el secreto deseo de ir a los Himalayas, donde se encuentra Badrinath, y ver allí al Señor.

Gracias al estudio de obras en Sánscrito tales como el Bhagavad Gita, las Upanishadas, etc., Subbaraya arraigó más y más en la filosofía Advaita de Sankaracharya, aunque él pertenecía a la tradicional secta Madhva, que sigue la filosofía del dualismo. Cada día se hacía más fuerte su anhelo vehemente por experiencia Advaita y renunciación. En 1943 Subbaraya entró al servicio del gobierno en Hospet, distrito Bellary, servicio que, sin embargo, no duró mucho. Antes de que finalizara el año, partió para Varanasi, donde estudió los Vedas y otras Escrituras. Pero el deseo de aislamiento y la inconsciente llamada del Maestro, lo empujaron a Rishikesh, y allí arribó durante el verano de 1944. Cuando encontró a Swami Sivananda y cayó postrado ante él, el santo le dijo: "Permanece aquí hasta la muerte; haré que reyes y ministros caigan a tus pies". La profecía del santo resultó cierta para este joven, que en ese momento se preguntaba cómo podría aquéllo llegar a suceder. Swami Sivananda inició al joven Subbaraya en la santa orden de Sannyasa, el día sagrado de Makara-Sankranti, el 14 de Enero de 1946, y fue llamado Swami Krishnananda.

Sri Gurudev Swami Sivananda, halló que Swami Krishnananda era a propósito para el trabajo de correspondencia, escritura de cartas, mensajes, y aún para ayudar a compilar y editar libros, etc. Más adelante le fue asignado el trabajo de mecanografiar los manuscritos de Sri Gurudev, los cuales él acostumbraba traerle todos los días. Por ejemplo, el volumen completo de los Brahma Sutras de Sri Gurudev, que había escrito a mano, fue mecanografiado por Swami Krishnananda. Se dedicó principalmente al aspecto literario, y no se relacionaba con los visitantes, de tal manera que las personas que venían de fuera, nunca supieron que él existía en el Ashram. Fue en el año 1948 que Gurudev pidió a Swamiji que trabajara más en la línea de escribir libros sobre filosofía y religión, lo cual él aceptó con seriedad. Puede decirse con seguridad que desde ese año en adelante, de acuerdo con las instrucciones de Sri Gurudev, Swamiji fue absorbido por escribir, conducir clases y dictar conferencias. El primer libro escrito por Swamiji fue ´The Realisation of the Absolute´, el cual completó en solo 14 días, y aún es su mejor libro, conciso, directo y estimulante.

Cuando se hizo necesario para el Ashram escoger otros miembros para ayudar en el trabajo de administración, se pidió a Swami Krishnanada colaborar con el Comité de Trabajo conformado en el año 1957. En ese tiempo Swamiji se desempeñó como Secretario Financiero. Así continuó hasta 1961, cuando debido a la ausencia prolongada del Secretario General, Sri Gurudev nominó a Swamiji como Secretario General de The Divine Life Society, posición que conservó hasta 2001. Se puede afirmar con seguridad que en la historia de The Divine Life Society, nadie mantuvo, ni nadie probablemente mantendrá, esa posición de tanta responsabilidad y esfuerzo como es la Secretaría General, por cuatro décadas.

Puede registrarse en crédito a Swamiji, sin miedo a la mínima exageración, que fue el genio y maestro de las Escrituras, Swami Krishnananda, el único que expuso prácticamente todas las escrituras del Vedanta. Estas disertaciones fueron dadas en The Yoga-Vedanta Forest Academy, perteneciente a The Divine Life Society, durante sesiones temprano en las mañanas, clases en la tardes, y los cursos regulares de tres meses. La mayoría han sido publicadas en forma de libro, y son comentarios fehacientes que cubren la filosofía, psicología y práctica de las varias disciplinas del Yoga. De esta forma Swami Krishnananda es el autor de cerca de cincuenta libros, cada uno una pieza maestra en sí mismo. Solo un genio del calibre de Swamiji, pudo hacer esto en medio del gran volumen de trabajo como Secretario General de una enorme Institución. Swamiji es una rara mezcla de Karma y Jnana Yoga, un ejemplo vivo de las enseñanzas del Bhagavad Gita.

Era tal la destreza literaria y la comprensión que tenía Swami Krishnananda de toda la gama de obras de Swami Sivananda, las cuales sumaban aproximadamente trescientas, que cuando se fundó The Sivananda Literature Research Institute, el 8 de Septiembre de 1958, Sri Gurudev mismo nombró presidente a Swamiji. De nuevo fue designado Swami Krishnananda como Presidente de The Sivananda Literature Dissemination Committee, el cual fue fundado para publicar traducciones de las obras de Sri Gurudev en las principales lenguas de la India. A partir de 1961, Swamiji fue el editor de el órgano oficial de la Sociedad publicado mensualmente, "The Divine Life", trabajo que desempeñó eficientemente por cerca de dos décadas.

Swami Krishnananda fue un maestro de prácticamente todos los sistemas de pensamiento Indio y filosofía occidental. "Muchos Sankaras están enrollados en un Krishnananda", dijo Sri Gurudev, en una críptica declaración, que él mismo amplió en su artículo titulado, "¡Él es un Misterio para Mí!". Swamiji vivió en Consciencia de Dios, y guió a incontables buscadores por el sendero de la auto-realización. Swamiji alcanzó Mahasamadhi el 23 de Noviembre de 2001


¡ÉL ES UNA MARAVILLA PARA MÍ!

(Artículo escrito por Su Santidad Sri Swami Sivananda, respecto de su amado discípulo Swami Krishnananda)

Es muy raro encontrar un Yogi Sintético, tal como Swami Krishnanandaji. Uno puede ser un Vedanta que condena el Bhakti y el Karma Yogas. Pero Swami Krishnanadaji es como yo mismo; él es como el Señor Krishna. La perfección integral puede tenerse solamente cuando se combina servicio y devoción mediante el Jnana. Se puede decir: "No hay mundo en los tres periodos de tiempo". Pero si se encuentra un hombre enfermo en la calle, debe dejar a un lado la meditación y lanzarse a remediar su sufrimiento. Esa es la señal de un Jivanmukta. Externamente parece ser solamente un Karma Yogi, pero dentro de él contempla el mundo entero. El Señor Jesús, el Señor Buda y Sri Sankaracharya, ¡cuánto servicio prestaron! Porque Swami Krishnanandaji también es un Yogui Sintético, he llegado a tener la más grande admiración por él.  

Es muy ágil en su trabajo. Tiene un vasto y profundo conocimiento del Vedanta. Todo es por la gracia de Dios. No es solamente debido al estudio en este nacimiento. Todo es debido a Purva-Samsakras. Su conocimiento es un tesoro para aquellos aspirantes interesados en aprender, estudiar y empaparse del conocimiento procedente de él.

¡Krishnanandaji es una maravilla para mí! Me ha superado. Ha superado a Sankara. Ha sobrepasado a Dakshinamurthy. Vino hace algunos años. Como de costumbre, le pedí que se quedara en el Ashram. Después de seis o siete días, me dijo: "Conozco un poco el Gita". Le pedí que lo recitara. Y de manera hermosísima recitó un capítulo del Gita. Entonces, gradualmente... cómo evolucionó y creció su conocimiento y sabiduría, ¡es una maravilla para mí!

Swami Krishnanandaji también es un maestro de la filosofía occidental. Esto es por la intensa sed de conocimiento que tiene. Necesita comparar la filosofía occidental con la filosofía India. Por ser experto en ambas filosofías, fue de gran ayuda al Profesor Edwin A. Burtt, de la Universidad de Cornell, cuando estuvo aquí. Debemos también estudiar la filosofía occidental y descubrir la grandiosidad de esta filosofía. Por supuesto que la filosofía occidental no puede satisfacer a un absoluto idealista como Krishnanandaji. La gente está aturdida por su conocimiento. Con alimentación deficiente, mala salud y muchos inconvenientes, cómo Swami Krishnanandaji ha hecho tanto, es un misterio; todo es debido a la gracia de Dios. Todo es debido a sus Purva-Samsakras. Una conferencia de él, es suficiente para inspirar y elevarlos a ustedes.

Nunca ha dicho una sola palabra áspera. Nunca se enoja. Nunca se queja. Pienso que no hay nadie de ese tipo en este Ashram. Estos son todos atributos divinos. Él tiene más cualidades divinas que las mencionadas en el Gita. El Señor Krishna estaba apresurado, por tanto enumeró solo algunas de las principales virtudes, y nosotros tenemos que añadir a esas, las virtudes que Krishnanandaji posee.

Él es el hombre apropiado para ir a Occidente. Pero si eso no va a suceder, tan solo su presencia en el mundo es suficiente. Sus libros son tesoros para nosotros. Estoy enviándolos a todo el mundo. Un hombre permaneciendo en su kutir, puede enviar tan poderosos pensamientos, que agiten al mundo entero. No es necesario ir de aquí para allá dictando conferencias, ni siquiera es necesario escribir libros. Es bueno que un gran hombre permanezca en su propio lugar; las abejas vendrán cuando las flores abran. Swami Krishnananda es dinamismo silente.

Nota: Discípulos de The Divine Life Society y de Swamiji mantienen la página web con todos sus escritos, así como audios y videos.

viernes, 12 de mayo de 2017

La psique y el mundo interior


Hemos observado que nuestro mundo interior está constituido por la psique, mundo mental, y este es el mundo real para nosotros, del cual somos primeramente ciudadanos. Somos ciudadanos de un mundo psíquico de una manera más adecuada que aquella por la cual pertenecemos al mundo físico de seres sociales. Nuestro aparato psíquico es una estructura complicada, porque tiene conexiones con casi todo en el mundo. Es como una central de mando. No estamos tan desconectados de las cosas como parece. Hay una relación subterránea entre nuestros contenidos internos y la totalidad del cosmos. En el momento que comencemos a entrar en el reino de la práctica del yoga, también comenzamos a operar sobre nuestras relaciones cósmicas. Esto es algo importante para recordar. En la actualidad, creemos que somos individuos aislados, sin conexión alguna con los demás. Pero la meditación es una aventura que nos abre un nuevo punto de vista, y nos sorprende con nuestras relaciones, las cuales no eran lo que aparentaban en nuestra vida corriente.


viernes, 17 de marzo de 2017

Idea clara del objetivo de su vida

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA LA SADHANA (Práctica espiritual)

1. Ante todo, uno debería tener una idea clara del objetivo de su vida.

2. El objetivo debería ser tal que no esté sujeto a posteriores cambios de opinión o que pueda ser trascendido por algún otro pensamiento, sentimiento o experiencia. Esto significa que el objetivo debe ser supremo; no debe haber nada más allá del mismo.

3. Siendo que el Objetivo Supremo es único y está claro para la propia mente, es evidente que todo lo demás en el mundo es un instrumento, auxiliar o accesorio para el cumplimiento del mismo.

4. Es posible cometer el error de creer que sólo ciertas cosas en el mundo son ayudas para lograr el objetivo de la vida y que otras cosas son obstáculos para ello. Pero eso no es cierto, porque todo en el mundo está interconectado y no es posible separar lo necesario de lo innecesario, lo bueno de lo malo, etc., excepto en un sentido puramente relativo. Los llamados ítems innecesarios o inútiles son aquellos cuya conexión sutil con nuestro objetivo central de la vida no está clara para nuestra mente. Esto sucede cuando nuestra mente es arrastrada por emociones repentinas o ataques de entusiasmo.

5. Todo eso significa que no es aconsejable o practicable ignorar totalmente ningún aspecto de la vida, como si éste fuera absolutamente irrelevante para el objetivo de nuestra vida. Aquí comienza la dificultad en la práctica de la sadhana, porque no es humanamente posible considerar todo aspecto de una situación cuando uno trata de entenderla.

6. La solución es el entrenamiento que uno debe recibir de un Maestro competente, el único que puede sugerir los métodos para tener tal visión global de las cosas – condición preliminar para una verdadera vida espiritual o una vida de meditación superior.

7. Hay necesidades económicas y materiales al igual que deseos vitales de la naturaleza humana a los que hay que prestar debida atención, en el momento apropiado y en las proporciones adecuadas, no con la intención de adquirir confort y satisfacción personal sino con la visión de sublimar todos los deseos o impulsos personales, ya sean físicos, vitales o psicológicos. Ignorar completamente este hecho se convierte en un obstáculo para una práctica superior en el sendero de la sadhana.

8. Es necesario, por supuesto, vivir una vida de reclusión razonable bajo la guía de un Maestro hasta que uno pueda valerse por sí mismo y pensar independientemente, sin la ayuda de nadie.

9. Sin embargo, uno debería probar de vez en cuando su habilidad para contrarrestar las propias reacciones a la atmósfera, aun estando en entornos desagradables o adversos. La reclusión no debería significar cierto auto hipnotismo o hibernación, o incapacidad para enfrentar la atmósfera que lo rodea.

10. Tampoco debería significar incapacidad de vivir en reclusión solo, consigo mismo, cuando se da la oportunidad. Resumiendo, el ideal debería ser el logro de una actitud ecuánime ante las circunstancias, ya sea que uno esté solo, consigo mismo, o en ambientes sociales incompatibles.

11. Durante la reclusión, no debería permitírsele a la mente volver a circunstancias de la propia familia o de la profesión, o a problemas que puedan perturbar la concentración de la mente en Dios, porque la presión de estas experiencias previas pueden, algunas veces, demostrar ser superiores a nuestro amor por Dios en intensidad.

12. Es imposible concentrarse en Dios a menos que se tenga una convicción firme y fe en que también puede obtener de Dios lo que sea que espere de este mundo; mejor dicho, mucho más que todas esas cosas que el mundo tiene como tesoros y valores.

13. Es difícil tener una visión del propio objetivo de la vida cuando la mente sale de la meditación hacia lo que desea en el mundo. De allí la necesidad de un estudio profundo de los Upanishads, el Bhagavad Gita, el Shrimad Bhagavatam y otras escrituras del estilo, de modo de convencer a la mente de la supremacía de Dios.

14. Estudio o svadhyaya, mantra-japa y meditación son los tres aspectos principales de la práctica espiritual.

15. Svadhyaya no significa estudio de cualquier libro que uno pueda encontrar en algún lugar y en cualquier momento. Significa un estudio continuado, regular y diario de textos sagrados seleccionados o incluso de un solo texto entre los sugeridos anteriormente. Un estudio hecho de este modo, en horarios fijos, todos los días, durante un tiempo establecido, traerá los resultados esperados.

16. Al principio, debería practicarse el japa del mantra haciendo un poco de sonido con la boca de modo que la mente no se vaya acá y allá, a diferentes cosas. La recitación audible del mantra hará que la mente vuelva al punto de concentración. Más tarde, el japa puede ser sólo con movimiento de los labios, pero sin producir ningún sonido. Finalmente, el japa puede ser sólo mental, siempre que la mente no vagabundee durante el mismo.

17. Debería establecerse una duración conveniente, como media hora o una hora, en diferentes momentos, de modo que la sadhana diaria sea al menos de tres horas. Con el paso de los días, se puede aumentar el tiempo según la propia capacidad.

18. Durante el japa, la mente debería pensar en el significado del mantra, la entrega de uno mismo a la Deidad del mantra y, finalmente, la comunión con la gran Deidad. Habría que esforzarse todos los días en tener estos sentimientos profundos durante el japa.

19. Se puede combinar la meditación con el japa o se puede practicar meditación independientemente de éste. Meditación con japa significa repetir mentalmente el mantra y, al mismo tiempo, meditar profundamente en el significado del mantra según lo mencionado.

20. La meditación sin japa es una etapa superior en la que la mente queda tan absorta en el pensamiento de Dios, la entrega a Dios y la unión con Dios que el japa se detiene automáticamente. Éste es el estado superior de meditación.


21. Durante toda la sadhana, es necesario sentir la unión de uno y el universo con Dios.

Tomado del libro de Swamiji titulado "Los problemas de la vida espiritual".

sábado, 4 de marzo de 2017

¿Cómo llamar a Dios?

Hoy les hablaré de algo mucho más fácil, aunque no menos importante — el arte de llamar a Dios en nuestro interior. ¿Qué método se adopta para llamar a alguien de modo que se acerque a uno? Se llama a un perro con ciertos gestos. Se llama a un gato y éste se acerca. Uno sostiene un poco de pasto frente a una vaca y ésta se le acerca. Gesticula de modo amigable a una persona y ésta se le acerca como un amigo.

¿Pueden también llamar a Dios? Siempre que uno llama a alguien, lo hace por medio de un nombre. La gente que acaricia a los perros les da un nombre. Llaman al perro por ese nombre. Los conductores de elefantes, mahouts, le dan un nombre al elefante y cuando mencionan ese nombre, el elefante se detiene. “¡Levanta tu trompa!” La levanta. “¡Muévete!” Se mueve. “¡Detente!” Se detiene. A los elefantes se les enseña el arte de reconocer el nombre que se les ha dado.

Cuando alguien pronuncia su nombre, inmediatamente uno se identifica con ese nombre. Tanta es la intensidad de la identificación que tiene con el nombre que aún si está profundamente dormido, se despierta con solo ser llamado por su verdadero nombre. Si Juan está durmiendo, uno debe usar su nombre: “Juan, por favor levántate”. Pero si dice “José”, no se levantará. Lo que hace que una persona se despierte no es el sonido que uno pronuncia sino el llamado de aquello con lo que uno se identifica. Tan intensa es esta identificación que persiste aún en sueño profundo; de otro modo, cuando uno está totalmente inconsciente en sueño profundo, ¿cómo es que recuerda su nombre y cuando alguien grita su nombre, se despierta?

A Dios también se lo llama con un nombre. En lenguaje corriente, este arte de llamar al Creador Todopoderoso se hace mediante la recitación de un nombre que asociamos con la naturaleza de Dios. El nombre de Dios es una descripción de la característica de Dios. Según el lenguaje tradicional indio, cuando se le da un nombre a una persona en el momento del nacimiento, no es que uno le da cualquier nombre que quiera, como en estos tiempos modernos. Para elegir un nombre en particular que indique la influencia ejercida sobre ese niño por todo el sistema estelar y planetario, se tienen en cuenta las estrellas, los planetas y el día en que el niño nació. De ese modo, el nombre sugiere la verdadera característica y naturaleza de la persona. En la actualidad, se le da cualquier nombre, como el de una planta, un árbol, una ramita o cualquier cosa por el estilo. No hay significado en todos esos nombres.


Dios también puede ser llamado con un nombre, siempre que el nombre elegido, con el cual se Lo llama, indique el poder, la majestuosidad y el afecto que Dios tiene por uno. El mantra que la gente recita en japa sadhana, por ejemplo, se supone que es un indicador del nombre de Dios. El mantra que una recita, en el cual se supone ha sido iniciado, es el modus operandi adoptado para crear en su mente un indicio de la naturaleza de Dios a quien uno venera y adora. En el Vishnu Sahasranama que recién se recitó, los mil nombres son mil características diferentes del Ser Supremo, no cualquier cosa y todas las cosas. 

Tomado del libro "El logro del infinito" por Swami Krishnanada