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martes, 5 de junio de 2018

Las dificultades del buscador espiritual


¿Han escuchado que Yoga es unión con algo? Es unión, sin duda, pero ¿con qué? Hay infinitas respuestas para esta pregunta. ¿Con qué se van a unir en esto que llaman Yoga? La dificultad para responder esta pregunta surge debido que nuestros sentidos tergiversan los hechos; ellos nos adoctrinan en la creencia de que somos contenidos independientes de este mundo – cada persona es independiente y tal vez, en última instancia, una no tenga nada que ver con la otra. Ayer toqué este tema, hasta cierto punto. La verdad es que ustedes no son tan independientes como imaginan. Tienen una libertad que está controlada por la operación de una ley universal. Uno perpetra cierta violación de este principio universal todos los días de su vida, cuando se aferra a las cosas como externas ya sea por amor o por odio. Ya sea que les guste o les disguste algo, su actitud hacia eso es casi idéntica, desde el punto de vista puramente psicológico. Atracción ó repulsión son dos aspectos de una sola actitud que es totalmente errónea. La vida es una continuidad, no está constituida por partes o tiras sin conexión entre sí. Es imposible definir la vida, porque es en sí misma su propia definición. Hay ciertas cosas que no pueden ser definidas en palabras que no sean las que usamos para designarlas o indicarlas – “vida”, “conciencia”, e incluso “mente” son peculiaridades indefinibles.

Cuando tomamos el sendero del espíritu, recorremos el camino del Yoga o nos volvemos religiosos en el verdadero sentido del término, no nos encogemos sino que nos expandimos; no perdemos sino que ganamos; no nos disociamos sino que nos asociamos cada vez más de una forma más vital y verdadera. Muchas veces se ha descripto a la religión, a lo largo de la historia, como un pasaje al otro mundo, de modo que este mundo no tiene conexión con religión, Yoga, espiritualidad o incluso con Dios mismo. Esta interpretación del punto de vista religioso como una “cuestión del otro mundo” se ha metido en la sangre de la gente hasta tal punto que persiste aún en la actualidad. Siempre tenemos la tendencia de mirar al cielo cuando le rogamos a Dios como si estuviera disociado de los hermanos que nos rodean y desconectado del escabel de la tierra. Por qué se nos hace pensar de esta manera es una pregunta que nos lleva a la psicología, tal vez al psicoanálisis. Nacemos y somos criados en una atmósfera que tal vez hayamos acarreado durante muchas vidas pasadas; y además de la influencia de la atmósfera social, el tipo de vida de los padres y la clase de educación que se nos imparte, cuando nacemos en este mundo traemos también ciertas impresiones de vidas anteriores. Todo eso, errores sobre errores, nos impide liberarnos de esta noción común de que el Creador es una existencia cósmica extra- y que, por lo tanto, la vida espiritual, la vida religiosa o la vida de Yoga también tiene que ser extra-cósmica. Hay que desarraigar este error y el Bhagavad Gita no tiene otro propósito que éste. Es una receta, como una prescripción médica, no sólo un libro sagrado que ustedes simplemente tienen que adorar todos los días. No adoran la receta médica – hay que ponerla en práctica para que cumpla su propósito.


miércoles, 15 de febrero de 2017

¿Cuidar los peniques perdiendo las libras?

Diciembre 12, 1990, de mañana


Larry: Practiqué algo de meditación esta mañana.

Swamiji: Todos los días, con profunda concentración, sumergiéndote en ti mismo.

Larry: Traté de salir de mí, como usted me sugirió.

Swamiji: Te pierdes para ganarte.

Larry: Traté de proyectarme algunos pies lejos de mí.

Swamiji: Sí; eso es perfectamente correcto. Proyéctate lejos de ti y vuélvete un ser más grande que el que pareces ser. Ahora eres una pequeña persona dentro del cuerpo. Quiero que te vuelvas más grande. Cuando te ubicas lejos de tu cuerpo, te vuelves más grande de lo que eres. Tu dimensión aumenta y e incluso puedes ubicarte en el sol, la luna y las estrellas, no simplemente en la alfombra, de modo que la dimensión se vuelve tan grande que pareces casi la Existencia Universal. 

Sencillamente, puedes ubicarte en la periferia del espacio tanto como sea posible, de modo que estés tan lejos de lo que pareces ser ahora que te asemejes a una universalidad inclusiva, absorbiendo todo en ti, sin que quede nada afuera. “Soy lo que soy”, “Soy aquello que soy”, como quieras llamarlo – ésta es la técnica de meditación. Debe hacerse todos los días por un período lo más largo posible. Éste es el deber primordial de una persona. Todos los otros deberes son subsidiarios, secundarios. De otro modo, estarás cuidando de los peniques y perdiendo las libras. Todo el asunto de la vida es sólo una cuestión de cuidar de los peniques, perdiendo las libras. Eso no debe suceder.

Cuando te pierdes a ti mismo, ganas todo. Puedes ganar el mundo entero pero perderte a ti mismo. Toda iniciativa de la gente, en todas partes del mundo, es una aventura para ganar el mundo y perderse a sí mismo. Estamos muy preocupados por las cosas del mundo externo y no nos preocupamos por nosotros mismos, como si el mundo pudiera existir aún sin nosotros. Cuando tú no estás allí, tu mundo tampoco lo está.

Por lo tanto, cuida de ti y todas las cosas se cuidarán solas. Cuando riegas la raíz de un árbol, no necesitas regar las ramas y las hojas por separado. Las ramas pueden ser cientos; sin embargo, puedes cuidar muy efectivamente cientos de ramas y hojas regando y nutriendo una sola cosa, la raíz del árbol. No necesitas preocuparte por la numerosa variedad y diversidad de este mundo si conoces la raíz y cuidas de eso. El mundo se cuidará automáticamente, ya que la raíz cuidará de las ramas, las hojas y los frutos.

“Dios primero, el mundo después, tú último”. Eso es lo que solía decir Swami Shivanandaji Maharaj – la causa primero, el efecto después. Dios estuvo primero; el mundo vino después y tú eres lo último, de modo que no te puedes posicionar primero. El primero es el más grande, incluye lo producido y te incluye a ti. Es nuestro deber meditar. No es algo que haces como una ocupación; es el arte de ser tú mismo. Nada puede ser más ventajoso para una persona que ser el propio ser. “Sé fiel contigo mismo”. Ser fiel con todo, excepto con uno mismo, es en vano.


Tomado del libro de Swami Krishnanada “Los problemas de la vida espiritual”