lunes, 10 de mayo de 2010

PUREZA

La pureza se logra liberándose del deseo, y el deseo a su vez, debe distinguirse de la necesidad. Cuando uno tiene hambre, se debe comer; cuando uno tiene sed, se debe beber, cuando uno está fatigado, se debe dormir. Estas necesidades absolutas no pueden llamarse deseos, porque sin ellas no se puede sobrevivir.
El deseo es una forma destructiva de anhelar, la cual inerva todo el sistema; anhelar cosas que no son necesarias para el mantenimiento del cuerpo. Cada clase de lujo debe considerarse como un deseo. Uno debe juzgar por sí mismo si esa cosa particular es absolutamente necesaria, o si estará cómodo aún sin ella. Si se puede vivir confortable y felizmente sin ciertas cosas, y no obstante se buscan, entonces esto es deseo que perturbará la mente.
Hay niveles de deseo, de menor a mayor categoría, etc. Puede sentir que quiere una taza de té, es un deseo menor, tómela. Puede sentir que quiere salir a caminar, salga y camine. Cada objeto que cause tumulto en las emociones, es un objeto de deseo por el cual usted ama u odia intensamente. Intensa necesidad de algo e intenso odio, afecta las emociones. La prueba de buena salud es estar libre de emociones, entendimiento correcto sin ninguna clase de ebullición, y ningún deseo acuciante. Esta es brevemente la definición de deseo.
Existen dos clases de deseos: anabólicos y catabólicos. Los anabólicos son constructivos, útiles y necesarios para mantener la salud y paz mental. Los deseos catabólicos son destructivos por naturaleza. Desperdician la energía. Cualquier proceso por medio del cual se agote nuestra energía dejándonos débiles, es catabólico. Uno debe ser capaz de distinguir entre uno y otro. Cuando el juicio es por el entendimiento, se llama Viveka-Shakti, o capacidad para distinguir entre lo absolutamente esencial para vivir una vida normal, y lo que es irrelevante. Esta es una primera definición de la pregunta, “¿qué es pureza?”
De tal manera que pureza no es una manzana que cae de un árbol; la definición tiene sus claroscuros. No encontrará una descripción clara sobre este asunto en ningún libro; cada persona debe usar su sentido común.
Es necesario salvar la vida. Suponga que una serpiente trata de escabullirse de un incendio forestal, usted desea salvarla, pero no va a cogerla por el cuello. Así que aún un deseo como el de salvar la serpiente no debe cumplirse de manera temeraria. Se toma una vara larga y se usa así…, etc.
Existen deseos de diferente tipo, tal como el deseo sexual. Este no es bueno ni malo. Tal como el fuego. ¿Cree que el fuego es algo malo o algo bueno? No puede decirlo. Puede destruir o puede cocinar la comida. Así mismo, el deseo sexual es un proceso conservativo del mantenimiento del balance del sistema; no puede definirse de manera categórica. Como cualquier deseo, es relativo a la circunstancia. Pero si es pasión, usted debe distinguir entre deseo y pasión. La pasión es voluptuosa, tumultuosa, y con posterioridad enferma. Aquí se debe ejercer gran discriminación.
Hay un pasaje famoso llamado ‘Kama Gita’ en el Mahabarata. El deseo dice: “La gente trata de conquistarme, pero no saben que aún el deseo de conquistarme es un deseo; no entienden que estoy tras todos sus intentos.”
El deseo de Dios sublima todos los demás deseos mortales. Lo más elevado absorbe lo más bajo; lo bajo debe transmutarse en lo elevado mediante la meditación.

Del artículo, "PUREZA"

lunes, 3 de mayo de 2010

EL ERROR BÁSICO

El reflejo no puede decorarse para embellecer el original. Esta ilustración viene en un pasaje de una obra del Acharya Sankara. Si una persona quiere adornarse y ponerse un collar o un punto en la frente, se mira en el espejo, pero no pone el collar en la imagen del espejo, sino que la pone en él mismo. En el momento en que el ser original es decorado, la imagen automáticamente queda decorada. No tiene necesiad de decorarla o embellecerla una vez más, agregando esfuerzo adicional al de embellecerse a sí mismo. Ahora, todos nuestros deseos son intentos de embellecer, decorar o poseer los reflejos ignorando el original, puesto que el original no es algo externo, y nuestros desos ordinariamente son deseos por aquellos objetos externos a nosotros. Aquí yace el error básico de nuestros intentos por cumplir los deseos.

YOGA AS A UNIVERSAL SCIENCE

lunes, 26 de abril de 2010

EL TRATO CON LOS MALOS E INFAMES

También están los malos y los infames, que hacen daño a otros y se regocijan con el dolor de los demás. Aunque las diversas leyes prescriben diferentes reacciones hacia estas personas, Patanjali se interesa principalmente en la actitud del estudiante de Yoga respecto de ellos. Sugiere indiferencia (upekhsa) hacia los elementos indeseables. Debemos ignorar la existencia de tales personas y de esta forma nos liberamos de tener que tratar con el mal. Simplemente no es asunto nuestro. Nuestra reacción debe ser tal, que no haya ninguna contra-reacción de parte de otros, y para esto debemos mantener una actitud mental balanceada. No siempre es necesario juzgar o hacer comentarios sobre la gente, así los consideremos como una molestia. No interferir, evitará muchos de nuestros problemas en la vida.

De "THE YOGA SYSTEM"

domingo, 18 de abril de 2010

CAMBIAR ESTE MUNDO POR ENTRAR EN EL DEL SEÑOR

Que no piensen con temor las personas sobre un acercamiento a Dios que signifque pérdida de los valores o placeres de la vida. Aunque ustedes pueden decir con el intelecto, ‘sí, entendemos eso’, el corazón tiene razones que la razón no conoce. Sus corazones se rebelan contra esa convicción intelectual y esa deducción racional de que el acercamiento a Dios no significa pérdida de los valores. El corazón dice: ‘Querido amigo, usted va a perder algo’, y por tanto, hay una renuencia aún por parte de personas sinceras en recorrer la senda hacia Dios, y no se puede evitar ser un poco hipócrita en lo íntimo de la personalidad, aún en presencia de este Divino Ser, el más elevado -Omnisciencia que todo lo penetra-. En realidad el corazón no desea totalmente a Dios. Esto debe aceptarlo todo aquel que sea honesto y sincero. Desear a Dios implica una actitud especial que no estamos preparados para adoptar, a causa de la equivocada noción del verdadero significado de Dios, noción que se nos ha prsentado desde la niñez, a pesar de los repetidos mensajes de santos y sabios, de que Dios todo lo penetra y que es Todo. ‘Tal vez Él todo lo penetra, lo sé bien. Él está aquí, bajo mi propia nariz. Lo acepto, pero mi corazón dice otra cosa; mi subconsciente, tras su velo, se lamenta al solo nombre de Dios, puesto que tiene la leve sospecha de que la gloria de Dios no incluye los placeres de la vida; si es es así, debo pensarlo tres veces antes de dar el paso’, replica la mente.

Amigos, el Bhagavadgita nos dice que la Gloria de Dios no excluye los placeres de la vida, aunque la Gloria de Dios es totalmente diferente en clase, de todo lo que ustedes pueden llamar los 'placeres de la vida'. Todo lo que vale la pena en la vida se incluye aquí, y si ustedes piensan que los placeres de la vida también valen la pena, entonces también están icluidos, pero no en el sentido que ustedes conciben los placeres. La distorsión y el error implicados en lo que ustedes llaman los 'placeres de la vida', son eliminados de la perfección que es la Gloria de Dios. ¿Les gustaría trasladar error y distorsión también a sus vidas, a la meta a la cual aspiran? ¿Quieren perfección o distorsión?

De "The Yoga of Meditation"

domingo, 4 de abril de 2010

EL YOGA COMO CIENCIA UNIVERSAL

CAPÍTULO 1 – DIOS, EL HOMBRE Y EL UNIVERSO
Puesto que las personas en todo el mundo conocen la palabra ‘Yoga’, existen tantas ideas y definiciones de la palabra, como personas en el mundo. Con frecuencia se dice que cada cabeza es un mundo. Cada persona tiene su propia concepción de lo que es el Yoga; algunas veces es muy enfática, otras veces es poco aproximada, algunas veces mal interpretada y otras, deliberadamente tergiversada. Pero los buscadores de la ‘Perfección’, harían bien en tomar las cosas seriamente, y no tomar el asunto como un problema sociológico, o algo que servirá para obtener riqueza, nombre y fama. El Yoga es algo querido por todos; si uno supiera lo que realmente es, nada podría ser más querido para el hombre que el Yoga. No es un asunto que se escoge para estudiar, como en el colegio, con el propósito de obtener un grado, sino un sistema que debemos acoger en nuestra propia vida personal y práctica como un arte, por el cual nos aproximaremos mejor al gran ideal de toda la vida.

¿Qué es el Yoga?
El Yoga, definido de forma simple, es ‘Unión’, una descripción con la cual estamos familiarizados. Pero no es fácil saber qué clase de unión, o unión ‘con qué’. Igualmente, surge en la mente la duda de ‘para qué’, es esa unión. En primer lugar, no está claro qué cosas se van a unir en aquello llamado Yoga. En segundo lugar, ¿por qué se debe luchar para lograr esa unión? ¿Qué ganaremos? ¿Cuál es el propósito y cuál el misterio tras el Yoga? Estas dificultades deben despejarse desde el principio.

El sistema del Yoga es una práctica, y esa práctica no es otra cosa que nuestra conducta en la vida, en nuestro manejo de los hechos a la luz de la naturaleza de las cosas o por mejor decirlo, a la luz de la estructura del universo. No podemos conducirnos de manera irrelevante para la naturaleza de las cosas, puesto que estamos en el mundo y no por fuera de él. De aquí que el sistema o principio que opera tras el mundo o el univrso, espera que nosotros respetemos la ley que reina suprema en el mundo o universo, y cualquiera que preste oídos sordos a la ley de la vida, será castigado por esa ley a causa del efecto que vendrá en forma automática.

El sistema que rige el universo es de tal manera espontáneo, que no necesita un operador. De cierta manera podemos decir que el universo funciona como un enorme ordenador. Funciona de acuerdo con sí mismo. La reacción está programada para que actúe de forma automática, sin que nadie opere el equipo. Acción y reacción son iguales y opuestas. Esto es algo que conocen todos en los terrenos de la física y las matemáticas. Esto es así, por la organización de las cosas que llamamos ‘universo’. Y no debemos olvidar que no estamos fuera del universo. Tampoco estamos fuera de la sociedad humana, ni tampoco fuera de este mundo, ni del planeta Tierra, ni del cosmos. Por cuanto estamos inseparablemente relacionados con esta gran atmósfera llamada sociedad humana, el mundo y el universo, nuestra conducata debe estar en consonancia con la forma en que esta atmósfera funciona. Por esto puede decirse que el Yoga es esa conducta necesaria de la personalidad o individualidad de todos los que se acogen a los requerimientos del universo. Muchas veces estamos equivocados en nuestra visión de la vida, en la forma como juzgamos las cosas, así como en nuestro comportamiento en la sociedad, debido al hecho de que no tenemos un conocimiento adecuado de la forma en que trabaja el universo, y por tanto no sabemos cuál es nuestra relación precisa con él. De esta ignorancia nuestra se sigue de manera natural que nuestra conducta en la vida pueda ser un grave error sobre los requerimientos de las leyes del universo.

De "Yoga as a Universal Science"